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Fuente: www.talcualdigital.com

(Waka Noticias. Puerto Ayacucho, 19/11/2019).- Naciones Unidas tiene el foco puesto en la emergencia humanitaria venezolana, al igual que la migración que ha dejado la crisis económica, política y social y ha arrojado a más de 4.5 millones de personas por América Latina, Estados Unidos y Europa.

Para hacer frente a esta situación, la ONU publicó en agosto de 2019 el Plan de Respuesta Humanitaria, una herramienta para la atención de 2.6 millones de venezolanos identificados por sus distintas agencias como la población que requiere asistencia, aunque el mismo organismo ha estimado que siete millones de venezolanos están bajo esa categoría.

Desde entonces, la organización ha presionado a donantes internacionales y países para recolectar 223 millones de dólares, que servirán para la atención de estos venezolanos en temas como acceso al agua, medicinas, recibir asistencia alimentaria, además de fortalecer la coordinación humanitaria en el interior del país.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas reconoció que hasta el 6 de octubre apenas han podido recolectar el 14% del monto necesario para cumplir todas las áreas del Plan de Respuesta Humanitaria que atiende la crisis en Venezuela.

El director general de la organización no gubernamental Convite, Luis Francisco Cabezas, señaló que hasta la fecha “solo se ha recaudado 20% del total que se necesitaba para los últimos seis meses del año”.

Asimismo, Cabezas detalla que quienes han recaudado esta cifra son las propias agencias de Naciones Unidas: El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y asegura que “son contadísimas las ONG que tienen proyectos en marcha con recursos del plan de respuesta humanitaria”.

“Son muy pocas. Si llegan a tres son muchas porque, fundamentalmente, la mayoría de los recursos quienes los están ejecutando son las propias agencias de la ONU”, especifica Luis Cabezas sin detallar cuáles son.

Una de las dificultades que el coordinador de Convite le observa a este Plan de Respuesta Humanitaria es que “salió en una época del año muy complicada porque los fondos humanitarios se suelen asignar los primeros meses del año. Este salió en julio, cuando los países ya habían asignado los recursos a las emergencias humanitarias del mundo”. Del mismo modo, Luis Francisco Cabezas subraya que los venezolanos deben entender que “la emergencia de Venezuela no es la más grave”.

Otras ONG han dicho que han dicho que este plan es insuficiente y tiene serias debilidades que deben ser corregidas por la ONU para poder garantizar una verdadera atención a toda la población que requiere asistencia.

La emergencia humanitaria venezolana compite con emergencias como la de Sudán del Sur, la de Siria, la del Liberia (donde está el ébola) y que, desde el punto de vista de las urgencias son más complejas; lo que hace que los donantes pongan la mirada más en aquellas que en la de Venezuela. Por el motivo económico, el representante de Convite considera que “el plan de ayuda humanitaria de estos primeros seis meses no se va a ejecutar porque solo quedan noviembre y diciembre”.

Por otra parte, Cabezas explica que la mayoría de los fondos recogidos internacionalmente para la emergencia venezolana están más enfocados en atender a los migrantes que a quienes permanecen en su país y, sugiere (a las ONG) para el próximo año: “Seguir denunciando, haciendo visible la situación, para que el plan 2020 tenga un mayor interés por parte de los donantes en atender esta emergencia humanitaria”.

Otra de las dificultades que Cabezas identifica radica en que muchos de los donantes “ven con escepticismo la situación de Venezuela porque es fundamentalmente política; en cambio, no es así cuando son emergencias por desastres naturales o guerras, donde actúan de manera más rápida. Cuando son conflictos políticos son más cautelosos”, advierte.

El director de Convite cree que el total del dinero recolectado para atender la emergencia humanitaria compleja de Venezuela hasta ahora se ha destinado solamente en la instalación del equipo humanitario en el país. “Es muy poco de ese dinero el que se ha traducido en ayuda directa y no estoy diciendo que eso sea malo porque la instalación (del equipo) era necesaria”.