
Por: Juan Carlos Mendoza
(Amazonas).- Hablar del magisterio venezolano representa hoy en día un verdadero dolor de cabeza. Lastimosamente atrás quedaron esos años de formación, de aprendizaje de nuestros hijos, años de lucha por las reivindicaciones salariales de los docentes, que hoy en día esas manifestaciones son reprimidas y silenciadas con amedrentamientos, persecución, amenazas y en algunos casos hasta con orden de captura, solamente por protestar “pacíficamente” por un salario digno y por sus derechos que les son consagrados en la Constitución de la República como venezolanos y sobre todo en la Ley Orgánica de Educación.
En la actualidad el gremio de educadores ha decidido tomar la calle constantemente, a sabiendas de sus responsabilidades en las aulas de clases, donde esperan ser escuchados y tomados en cuenta por el gobierno nacional, a través del Ministerio de Educación, que según su criterio han vulnerado sus derechos, siendo uno de los gremios más importantes en la construcción del país, pero que hoy en día han sido totalmente marginados, vejados y hasta maltratados física y verbalmente por parte de las diferentes instituciones, pero por sobre todas las cosas, por los uniformados de los cuerpos castrenses y funcionarios policiales del país.
Este valeroso y nutrido grupo de educadores conformados en las diferentes federaciones quienes les apoyan de manera constante, han realizado de manera paulatina protestas y paros en las diferentes instituciones del país, cese de actividades por espacio de 24 y 48 horas respectivamente y que aspiran llevarlo más allá entre hoy martes y este jueves con una pausa de tres días según lo acordado por todos los gremios.
Muchos de ellos se suman a los paros, el último de ellos de 48 horas fue acatado en más del 80% en todo el país y que en Amazonas se cumplió con el objetivo, otro grupo cumple a medias con sus actividades por temor a represalias por parte de la zona educativa estadal, mientras que uno mínimo de docentes solo espera de brazos cruzados el que pasará más adelante, este pequeño grupo no se suma, no apoya las actividades y solo está para criticar las acciones que toma el magisterio venezolano, pero ojo sin ánimos de aludir a nadie y mucho menos faltarles el respeto, las decisiones son de libre albedrío, quien quiera bien y el que no también.
Son muchas las cosas y sobre todo las razones para que el pueblo venezolano se sume a las actividades en apoyo a este importante gremio, ojo sin ánimo de provocaciones o de llamamientos cada quien es libre de hacer lo que mejor le parezca, pero nosotros como padres, madres y representantes debemos brindar ese espaldarazo a los docentes quienes son los formadores de nuestros hijos y la esperanza de un futuro de progreso, paz y bendiciones, si no nos unimos a esta disputa por las mejoras salariales para los educadores no tendría razón de ser, entonces desde esta trinchera debemos brindarles apoyo, darles un voto de confianza para que esta lucha por sus reivindicaciones salariales sean acordes a la situación actual que vive el país y nuestros hijos tengan un futuro mejor.
Seguiremos apoyándolos hoy más que nunca desde cualquier parte, dándoles a entender de que no están solos en esta batalla y recuerden que la pelea por las mejoras y por su dignificación es peleando, y por sobre todas las cosas ¡Que vivan los docentes carajo!
Hablando Claro “Con la verdad por delante”
Puerto Ayacucho, estado Amazonas
Edición número 13, año 1