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SEMANARIO HABLANDO CLARO “CON LA VERDAD POR DELANTE”

PUERTO AYACUCHO, ESTADO AMAZONAS. EDICIÓN NÚMERO 5, AÑO 1

 

FELIZ DÍA A LOS “POBRES” TRABAJADORES

(Amazonas).- En nuestro país el 1° de mayo, Día Internacional del Trabajador, en tiempos anteriores, era considerado el día más sagrado de cualquier empleado público o privado, además de quienes ejercen alguna profesión honrada en el país. Esta fecha era sumamente anhelada por los trabajadores, primeramente, porque esperaban atentos los anuncios del presidente de turno en el país, sobre en cuanto quedaría el sueldo mínimo que ganarían cada uno de ellos al mes, para poder disponer de su presupuesto y hacer un “apartado” de dinero para realizar compras de comida, artículos de higiene personal, ropa y calzado, aprovechar para viajar y los “reales que quedaban” para guardarlos en la cuenta bancaria.

Hoy en día las cosas no son así, son totalmente distintas desde hace más o menos 20 o 25 años y sencillamente cualquiera que viva de sus remuneraciones salariales en Venezuela, definitivamente no vive señores. De manera casi que obligatoria y forzosa, un trabajador debe buscar otro ingreso para solventar mínimamente sus necesidades básicas, porque con esta “miseria salarial” el pueblo venezolano “de vaina” medio vive.

Las políticas actuales para el ingreso de trabajadores a cualquier empresa u organismo público o privado, no ofrecen incentivos para ejercer profesionalmente cuando apenas el salario mínimo de una persona representa tan solo 7 dólares mensuales, aproximadamente. Por esta razón para un trabajador no hay mucho ánimo de permanecer en el mercado laboral formal, esto debido a que no existe ninguna protección compensatoria, entendiéndose como una buena jubilación por sus años de servicio, cobertura de salud para su familia o retribuciones que puedan generar en sus familiares el tan anhelado descanso y disfrute de sus beneficios.

Para ese “pobre” y humilde empleado, se supone que la gratificación por el trabajo daría la posibilidad de lograr satisfacer las necesidades primarias de cualquier venezolano de elevar el bienestar personal y familiar de cada uno de ellos, además de alcanzar un nivel de vida digno, pero lastimosamente aquí en Venezuela no es así, ya que se recibe un salario en una moneda que pierde valor en tan solo mediodía, destinando a todos y cada uno de ellos a un constante sufrimiento.

La grave situación que atraviesa al país en todos sus aspectos, ha traído como consecuencia un sinfín de preocupaciones y decepciones en el pueblo venezolano, las cuales muchas veces se convierten en el virus de la resignación y desesperanza, razón por la cual muchos nos preguntamos ¿Cuánto más durará esta gran incertidumbre?, ¿Qué va a pasar en el país?, pero como buen religioso nos respondemos a nosotros mismos, ¡Solo Dios lo sabe!

Debemos considerar que el momento actual del país no nos ofrece prosperidad o un futuro claro, pero bien vale la pena seguir plantándonos frente a esta devastación salvaje disfrazada de corderito, más sin embargo por dentro son otra cosa y en muchos casos de las peores, donde lamentablemente nos tomará mucho tiempo recuperar al venezolano de hace algunos años atrás.

En esta actual Venezuela se han perdido los valores, el respeto, la educación, el querer ayudarnos unos con otros, la solidaridad, porque principios tenemos y están tatuados en la conciencia ciudadana; pero eso, lamentablemente, lo hemos perdido.

Desde esta tribuna queremos felicitar a todas las personas que hacen vida activa en cualquier trabajo de manera honrada, a todas esas mujeres y hombres que día a día luchan por sacar a su familia adelante para brindarles siempre lo mejor, o lo que se puede en realidad en estos días, a todos ellos que mantienen la esperanza viva cada día, convencidos que Venezuela va a cambiar para bien de toda su gente, porque nos merecemos un mejor país, donde las opiniones y los pensamientos diversos cuenten, donde no exista la discriminación y el odio, una Venezuela que conozca el mundo por sus riquezas, su cultura, la idiosincrasia de la gente y no por las muertes, negocios ilícitos y el contrabando de estos “seres”, por no decir otra cosa, que solo desangraron al país y que hoy en día se dan la “dolce vita” en otros continentes disfrutando de los “reales mal habidos”. Por esta y muchas razones más queremos extenderles la mano amiga de fraternidad, con la convicción de que Venezuela va a prosperar de la mano de todos nosotros, puesto que juntos es que nos libraremos de esta opresión a la cual nos tienen sumergido, de lejos se avizora la luz al final del túnel, los invito a que entre todos hagamos realidad nuestro mayor sueño de ver al país unido, forjado por hombres y mujeres que echemos pa’ lante a andar este barco de sueños y esperanzas por el futuro de esta “Gran Venezuela”.

Para aportar información puedes escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Espero que este espacio haya sido de su agrado, gracias por sus comentarios y sugerencias. Nos leemos la próxima semana apreciados lectores a través de su ventana de opinión Hablando Claro, “siempre con la verdad por delante”, saludos y hasta pronto mis amigos.

Jueves 9 de mayo de 2019

Por: TSU Juan Carlos Mendoza

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