0248-5210096

Mosaico_de_Javier.png

“Cada logro se lo dedico a mi familia”

(Waka Noticias. Puerto Ayacucho, 09/05/2019).- Nacido en el seno de una familia humilde, honesta y trabajadora de Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, al sur de Venezuela, Javier Enrique Bolívar Quiñones, vio la luz del mundo el 10 de mayo de 1993, próximo a cumplir 26 años y desde sus inicios en el mundo deportivo hasta la fecha, continua a su corta edad demostrando que con trabajo, disciplina y dedicación se llegan a cumplir los sueños de todo futbolista venezolano.

De cortas, pero concretas y acertadas palabras, el espigado jugador amazonense, no solo demuestra en cancha su trabajo, sino que fuera de ella ha sido considerado por sus familiares, amigos y excompañeros en los equipos que ha transitado, “como una excelente persona de trato humilde, luchador y con un gran corazón”.

Como buen venezolano, este amante de la música llanera y las parrillas criollas mixtas, inició su carrera deportiva en el beisbol, acompañado de su padre, ya fallecido, Ismael Bolívar, el cual era conocido popularmente como “Rockola” y su madre Aura Quiñones, formaron valores e identidad deportiva en Javier, quien de manera orgullosa mencionó que sus primeros pasos en dicha disciplina los inició con la novena Centauritos de Amazonas.

Más allá del beisbol en su periodo de identidad como deportista, consiguió su verdadera vocación en el fútbol con los clubes Selva FC y Amazonas Sport, equipos que lo formaron como atleta. Más adelante con tan solo 15 años de edad saltaría a las categorías menores de Tucanes FC en la temporada 2008-2009 iniciándose con la sub 18, luego de que el equipo profesional debutara en la segunda división B del fútbol venezolano.

Bolívar de a poco fue recibiendo confianza de sus entrenadores y de manera constante se preparaba con el primer equipo alado, lamentablemente una sanción impuesta por la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) de 6 meses lo aparta de las canchas a nivel profesional, pero de igual forma continuaba entrenándose con los amazonenses, sin poder participar en los encuentros. Cumplida la sanción para la temporada 2010-2011, Tucanes FC asciende a la máxima categoría del fútbol venezolano y el jugador logra debutar con el club en la categoría de oro.

FotoJB2.png

Esa temporada recibe un llamado de la FVF para probarse con la selección nacional sub 20, participando en los módulos que realizó la Vinotinto en Colombia, Perú y EE.UU, el jugador por su calidad hace equipo y es convocado por los entrenadores César Farías y Marcos Mathías, entre los 23 jugadores que representarían a Venezuela en el Suramericano 2011 de la categoría que fue realizado en Argentina. La participación de la selección nacional no trascendió más allá y quedan eliminados en primera ronda.

Javier Bolívar continúa constantemente de forma exitosa recibiendo el llamado a participar en los módulos de trabajo de la “Vinotinto”, sin dejar a su club Tucanes FC, donde de a poco y con mucho sacrificio se consagra como defensor central del equipo amazónico.

FotoJB1.png

En la temporada 2012-2013 recibe un llamado del conjunto Atlético Venezuela de la primera división, luego de los resultados demostrados por el jugador con la selección nacional, sin embargo, no se logró materializar el pase entre el cuadro amazonense y los capitalinos, por un “mal entendido e interpretación” en el contrato del deportista, lo cual lo obligó a quedarse en Amazonas por dos temporadas más. Su carrera continúo en Tucanes FC, pero en la segunda división y luego de un arduo trabajo durante un año vuelven a subir a la máxima categoría, esta vez como campeones, manteniéndose constantemente en las convocatorias y como titular en muchos de los encuentros de los amazónicos.

Luego de dos años en el equipo grande de Amazonas, para la temporada 2014-2015 el espigado defensor central firma en contrato por una campaña completa con el equipo Academia Puerto Cabello del estado Carabobo.

Para el campeonato 2015-2016 el club Estudiantes de Caracas adquiere sus servicios por una temporada y media, hasta el torneo apertura de la temporada 2016-2017 en el cual presenta “algunos inconvenientes en el club” y es apartado de las convocatorias a disputar sus encuentros. En el torneo clausura de la 2016-2017 es contratado por el conjunto de la segunda división Yaracuyanos FC para completar con ello dos años fuera del estado Amazonas.

En la siguiente temporada, la 2017-2018, recibe la oportunidad de probarse en Colombia en el club de la segunda división Pereira FC, donde sin tener suerte de hacer el equipo retorna a su ciudad natal. En la actual temporada 2018-2019 su representante deportivo logra contactar con el equipo haitiano Violett AC del fútbol profesional de ese país, quien le brinda la oportunidad de formar parte de la plantilla y a fuerza de coraje, trabajo y tesón, el amazonense logra apoderarse de un espacio en el equipo titular, recibiendo la confianza y convocatoria de su actual director técnico para disputar encuentros.

El defensor central en conversaciones con este medio destaca “me siento a gusto en este nuevo club y de manera especial en el país centroamericano, me parece un fútbol muy bueno, a pesar que es un país de pocos recursos, me parece que es un fútbol muy competitivo, me siento muy contento por el trato que me han dado hasta ahora”. De igual forma mencionó que la vida de un futbolista en otro país “es dura, pero uno tiene que ganarse un puesto, hay mucha competividad, pero estoy convencido siempre que con trabajo, entrega y disciplina se logran los objetivos y las metas propuestas”.

Sus triunfos y todos sus logros se los dedica a su padre y hermano fallecidos en años anteriores y quienes, según Javier, desde el cielo “guían sus pasos”, toda vez que sus victorias y derrotas son compartidas con su madre, ferviente aficionada al balompié y fanática número 1 de “bolivita, como se le conoce a Javier, además de su hermano mayor José Bolívar y su pequeño hijo Thiago Xavier, quienes desde Puerto Ayacucho lo alientan y les dan las fuerzas necesarias para que continúe adelante y no se rinda, dando la talla como deportista y adquiriendo experiencias en el extranjero como jugador y como persona, dejando en alto la bandera venezolana y de manera especial colocando el nombre de Amazonas como estandarte, diciéndole al mundo que en esta tierra cálida de bendiciones, existen excelentes jugadores que están dispuestos a recibir una oportunidad para demostrar su talento, tanto dentro como fuera del rectángulo de juego.

Por: Juan Carlos Mendoza

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

@manute76

Liborio Guarulla

Tu mejor estilo en Puerto  Ayacucho

servinet.gif

RGregory.gif