
Además del presidente Juan Manuel Santos, su familia y el alto Gobierno, esperan al pontífice en la pista decenas de invitados especiales, entre ellos ministros, miembros del equipo negociador de paz, representantes de fundaciones sociales, indígenas, artistas, deportistas, gobernadores y alcaldes de varias ciudades, entre otros.
Bogotá.- El papa Francisco arribó este miércoles a Colombia para una visita pastoral de cinco días en la que busca ayudar a sanar las heridas y reconciliar a una nación dividida tras desactivar el conflicto armado más largo de Latinoamérica.
El avión de Alitalia que trajo al Pontífice argentino Jorge Mario Bergoglio a suelo colombiano, aterrizó a eso de las 4:10 pm hora local en una sección militar del aeropuerto internacional El Dorado, pocos minutos antes de lo previsto por los organizadores. Se creyó que arribaría con retraso debido a que el vuelo debió cambiar de ruta debido a la presencia del letal huracán Irma sobre el Caribe, aseguró AP.
El papa Francisco dijo que llega a Colombia para promover la paz y la reconciliación en un país que busca extinguir el último conflicto armado del continente, acotó AFP.
El Papa bajó por la escalerilla del avión de Alitalia y saludó con un apretón de manos al presidente Juan Manuel Santos y a su esposa, María Clemencia Rodríguez, con quienes conversó brevemente, así como al nuncio apostólico Ettore Balestrero, y al cardenal primado de Colombia, Rubén Salazar.
El Pontífice, el Presidente y la primera dama colombiana se desplazaron luego por la alfombra roja, conversando de manera animada, mientras la Orquesta Sinfónica Nacional interpretaba el coro inicial de Gloria, de Antonio Vivaldi.
Enseguida Francisco recibió una paloma de la paz que le presentó Emmanuel, el hijo nacido en el cautiverio de Clara Rojas, política que estuvo casi seis años secuestrada por las FARC.
Igualmente saludó sonriente a varios niños, así como al gabinete ministerial, entre los cuales estaba el vicepresidente colombiano, Óscar Naranjo.
Después de los saludos protocolarios, dos grupos folclóricos bailaron danzas típicas colombianas, entre ellas la popular "Yo me llamo cumbia", cuya presentación Santos explicó al obispo de Roma, que la siguió atentamente.
El Papa rompió el protocolo para abrazar a varios discapacitados, entre ellos militares y policías heridos en combate, uno de los cuales le entregó un pequeño obsequio, así como a niños con Síndrome de Down.
Tras ese momento, recibió un manojo de rosas de una niña y bendijo varios objetos y agua que le presentaron las personas a las que abrazó, entre las cuales había también ancianos.
Una vez concluyó el recibimiento, Francisco abordó el papamóvil para un recorrido de 15 kilómetros que le llevará hasta la nunciatura apostólica, donde pernoctará.
Con información del EU