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Hablando_Claro_4.png(Amazonas).- Tristemente se ha vuelto costumbre en los hogares venezolanos, ante la grave situación por la cual atraviesa el país, que en las diferentes comidas del día, el que pueda completar los tres golpes diarios, una familia tenga que comer “pelao” y de paso acompañar esa comida con solamente agua para poderla pasar, si es que tiene.

Vemos y sentimos en carne propia con preocupación esta caótica situación, en la cual nos ha sumergido el gobierno nacional con sus políticas desacertadas, queriendo implementar desde hace más de 20 años un modelo “socialista” el cual fracasó hace un buen rato, donde quienes comen bien y se alimentan de forma balanceada, son los que de alguna forma tienen algún vínculo con el gobierno.

Dolor, indignación, sentimientos encontrados y mucha incertidumbre, es la pesadilla a la cual diariamente es sometido el pueblo venezolano, desde una de las tantas colas que realiza a las puertas de un comercio, hasta el pensar que comer en sus hogares y que ha llevado a la gente a rebuscarse con cualquier cosa, desde los negocios informales hasta ilícitos, donde se incluye el contrabando, extracción de minerales, venta de comida con sobreprecio y otros tantos que generan ingresos por cuantiosas sumas de dinero, que en muchos de los casos es mal habido pero que al fin y al cabo solucionan enormemente la crisis de la gente.

Para muchos de nosotros los venezolanos es preocupante que diariamente el que comer nos mantenga en una constante zozobra, sobre todo cuando tenemos niños pequeños y que necesitan de una alimentación sana para su correcto desarrollo, pero que lastimosamente estamos condicionados a darles lo que escasamente tenemos en nuestros hogares o lo que nos alcanza con lo poco que tenemos, razón por la cual esa alimentación balanceada se traduce en arroz, pasta y harinas, sin ningún acompañante, porque comer “pelado” tristemente es a lo que la familia venezolana se ha sometido hoy en día.

Esta gravísima situación ha traído como consecuencia la disminución de peso en los niños y que, por esta razón, según estudios e informes presentados por la Unicef, más de 3 millones de infantes, léase bien esto, 3 millones de niños venezolanos se encuentran en la “Venezuela Potencia” bajos de peso, con enfermedades de diferentes tipos y otros con un grado de desnutrición avanzado, cifras que alarman a muchos padres, quienes en la mayoría de los casos son los que hacemos ese sacrificio por darles algo de comer a nuestros hijos, el futuro de Venezuela.

Se habla mucho hoy en día de “ayudas humanitarias”, que si entró, que si vino, que si ayudamos, pero esto en realidad no representa algo fijo mensual al menos, que de verdad represente el poder ayudarnos con nuestras necesidades, estas “ayudas” son esporádicas, vienen de vez en cuando y a los poco que les llegan no es suficiente. Todos sabemos, entendemos y estamos conscientes que el problema no es “ayudar”, igual esto se aplaude, el problema es idear políticas claras, concretas y efectivas que devuelvan al pueblo venezolano la confianza y estabilidad emocional, hay que actuar de una vez por todas de corazón, debemos pensar en nuestros hijos, dejar tanta peleadera y habladera de paja, reuniones balurdas donde se agrupan 10 pelagatos a tomar whisky del más caro, a comer bien en restaurantes lujosos y a disfrutar los reales del pueblo en círculos viciosos, mientras que los niños se nos mueren en los hospitales o en los hogares, por no tener una medicina a tiempo que les pueda solventar su enfermedad.

Se hizo una cuantiosa dotación de medicinas e insumos médicos que entró al país pero que lastimosamente no se ve por ningún lado, pero usted va a caminar por cualquiera de las calles o avenidas de un Estado y las ven por doquier en manos de los famosos “bachaqueros”, entonces que hacemos, tomamos cartas en el asunto o le seguimos echando la culpa a la vaca, saquen su cuenta, tomen medidas al respecto, o les aseguro con todo respeto y críticamente que esas cifras se van a incrementar al triple por culpa de su ineptitud y es lo que nosotros como padres no debemos permitir por nada en el mundo.

La cuestión no está en mendigar, la cuestión está en hacer valer nuestros derechos como venezolanos, no es posible que sigamos siendo conformistas, despertemos de una vez por todas pueblo, o sencillamente esto no tendrá una salida, vamos a organizarnos y exijamos una pronta solución, no dependamos de otros que decidan, en cada uno de nosotros está la solución a esta situación, debemos tener fe y esperanza en que las cosas van a cambiar, pero si no damos el primer paso seguiremos en las misma situación por uno, cinco, diez y hasta 100 años, Venezuela es nuestra y debemos hacerla respetar de corazón y con convicción.

Si estás interesado en aportar información o algún otro material de ayuda, puedes hacerlo a través del correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Espero que este espacio como siempre haya sido de su agrado. Nos leemos en una próxima oportunidad en su ventana de opinión Hablando Claro, “siempre con la verdad por delante”, saludos y hasta pronto.

Martes 18 de junio de 2019

Por: Juan Carlos Mendoza

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