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La primera meta es alcanzar un acuerdo, entre recelos y escepticismo, sobre la composición del CNE

Fuente: www.primicias24.com

(Waka Noticias. Puerto Ayacucho, 09/03/2020).- “Fin de la usurpación, Gobierno de transición y elecciones libres”. Más de un año después de que Juan Guaidó lanzase este órdago a Nicolás Maduro, el chavismo sigue en el poder, la protesta social ha perdido fuelle y una votación presidencial con las condiciones de la oposición venezolana es un espejismo.

Sin embargo, la crisis social, política y la renovación del Parlamento, prevista para este año, llevaron a las fuerzas opositoras a explorar con el Gobierno una vía que permita elegir un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) más equilibrado e ir a las urnas, señala el sitio web El País.

Aunque el discurso político de Guaidó, como presidente de la Asamblea Nacional (AN), continúa siendo un debilitamiento para Maduro y su Gobierno, el poder legislativo ya da un primer paso. Se trata de la conformación de una comisión que recibirá las propuestas de los candidatos a ocupar uno de los cinco puestos de la cúpula del tribunal electoral, ahora dominada por el oficialismo.

El objetivo es que se incluyan diputados de todo el espectro político, incluido el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y la reciente disidencia opositora, según anunció el parlamentario Stalin González, líder de Un Nuevo Tiempo.

“Estamos haciendo todo lo posible para lograr un acuerdo”, sostiene González, quien participó en las conversaciones auspiciadas por Noruega para intentar pactar una salida a la crisis política y social por la que atraviesa el país. Este dirigente, es uno de los políticos que más apuesta por lograr un pacto. Pese a las históricas fricciones en el sector, distintos líderes opositores insisten en que hay más unidad que nunca.

Entre los grupos que forman la oposición mayoritaria (ese G4), Voluntad Popular, la formación de Leopoldo López y Guaidó, y Primero Justicia, el mayoritario, son quienes muestran mayor desconfianza a un acuerdo con Maduro. Sin embargo, estas formaciones no planean de momento intervenir para entorpecer el proceso.

No obstante, la comisión encargada de analizar las postulaciones para la renovación del CNE espera el juramento del pleno de la Asamblea Nacional. Pero más allá de la formalidad del juramento, el hecho de que todo gire en torno a la renovación del CNE no es un tecnicismo. “Hay un moderado optimismo, una de las cosas cruciales para lograr unas elecciones más o menos confiables, tiene que ver con cambiar el árbitro”, señala Luis Lander, miembro de la ONG Observatorio Electoral Venezolano.

“Cambiar la cara al CNE permite recuperar algunos niveles de confianza en el voto, después de todas las elecciones mal hechas y atropelladas, cargadas de irregularidades, que se han hecho desde 2015”, subrayó.

Sin embargo, la votación de todos los partidos opositores apunta a la presidencia del país y es allí donde reside el mayor punto de fricción interna, después de rechazar en su mayoría participar en los comicios de 2018. De consumarse esta idea nuevamente, la oposición quedará dividida y el Gobierno se garantizaría el triunfo con una mayor legitimidad que en 2018.

Mientras tanto, Guaidó intenta aumentar la presión convocando movilizaciones en la calle. Llamó a participar en una gran marcha este martes, lo que supone su primer gran movimiento en el tablero después de su gira internacional. Quienes lo siguen, admiten que recobrar la fuerza de las marchas del año pasado no será sencillo.

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