Independientemente de la jornada de mañana y sus resultados, de si usted sale o no a votar, lo cierto es que, a partir del lunes, Venezuela representa un gran reto para todos y esa es la tarea.
Y es un gran y definitivo reto porque el país ya NO aguanta más. Sea que Maduro siga siendo presidente o Falcón, Bertucci o Quijada quien lo sustituya al frente de la Presidencia de la Repúbica, tienen ante sí grandes e impostergables tareas y responsabilidades ineludibles que cumplir.
El país NO aguanta más el conflicto político, la economía a la deriva en el mar de la destrucción en la que navega, la caotizacion de la convivencia ciudadana, las permanentes excusas y cuentos en los que los gobernantes, autoridades y funcionarios justifican ante los "atropellados" ciudadanos sus incapacidades e ineficiencias para hacer las cosas y resolver los problemas colectivos que a todos nos afectan. En fin y total: VENEZUELA NO AGUANTA MÁS.
En la campaña electoral los candidatos y más el presidente Maduro prometieron a los ciudadanos soluciones definitivas, que antes no habían aplicado, a los problemas del país, prometieron "prosperidad", pues todo eso debe cumplirse, ojalá no sea a troche y moche, porque repito, este país NO aguanta más. Y de eso estaremos vigilantes y haremos control y seguimiento todos los ciudadanos que queremos un mejor país, porque el que tenemos en la actualidad NO es el que nos merecemos. Lo que usted vaya a hacer mañana es una cuestión de consciencia y del libre albedrío que, en algunas cosas, todavía gozamos, NO soy yo quien le va a cuestionar si usted va a votar o no va a votar, siempre he profesado el respeto por encima de todo y haga lo que usted haga mañana, se lo respeto y le invito a que respete lo que otro ciudadano tan igual a usted haga.
Venezuela NO se acaba mañana, creo que el lunes, sea cual sea el resultado del domingo 20 de mayo, forzosamente u obligatoriamente nace una nueva Venezuela, porque las cosas se tienen que arreglar y resolver, NO podemos seguir para atrás o hundiéndonos en el fango del conflicto y el caos en el que la clase política del país se empeñan en mantenernos, en su disputa por lo que parece que es lo único que les interesa, su ambición por el poder. Que Dios nos bendiga y ayude a todos los venezolanos.
Por Simeón Rojas