Puerto Ayacucho.- El inicio del año 2018 ha sido uno de los más duros para los comerciantes, la escasez, especulación y estafa, han golpeado a los pequeños empresarios amazonenses.

EL señor Carlos Vergara, dueño de un pequeño negocio de venta de aceite, culmino siendo una cauchera, esto debido a una mega estafa de aceites que lo dejo sin capital afirmó “cuando inicie mi negocio era un negocio prospero el cual vendía aceites desde la seis de la mañana hasta las once de la noche, la situación se fue poniendo ruda y llegó el momento en que los proveedores, pedían el pago primero para suministrar el aceite, fui estafado con una gran suma de dinero, y culminó mi negocio en cauchera, ahora un tambor de aceite cuesta aproximadamente 82 millones de bolívares sin sumar los 20 millones de flete y no tengo tanto capital para invertir” destacó.

En el municipio Atures capital de Amazonas, los anaqueles se encuentran vacíos en su mayoría, el alto costo de los proveedores, falta de capital, incertidumbre del país hace que el comerciante no invierta. Sixto Peraza mencionó “no tengo que vender, cada día tengo que retirar anaqueles vacíos, los artículos se incrementan el doble a diario, no soy el único así estamos todos los comerciantes en Amazonas” afirmó.

 

Panaderías solo venden pan cuando consiguen harina subsidiada por el gobierno nacional y las colas son bien largas.