Bajo la supervisión de las autoridades competentes y la mirada de la gente en el 60 aniversario, el kilo de carne cotizó en 1000 bolívares soberanos y el kilo de queso en 790.
Ante estos semejantes precios, desde temprano los consumidores se alinearon para hacer su cola y pulían las tarjetas de débito y crédito con la lengua para llevarse su kilo de carne y de queso, ya que había punto de venta. Cabe destacar, que la carne era de primera y habían otros cortes a precios más económicos.